Cuidado del cabello tras la coloración: lo básico
La coloración es un momento de estrés para la cutícula capilar. El cuidado posterior durante las primeras semanas determina tanto la duración del color como el estado del cabello. Estas son las reglas que conviene repetir en cada cita.
Las primeras 48–72 horas
Justo después de la coloración, las escamas de la cutícula siguen abiertas y el pigmento aún se está asentando. Lo mejor es evitar lavar el cabello durante este periodo: el contacto temprano con agua y champú se lleva el color recién aplicado. Cuanto más larga sea la pausa razonable, más estable será el tono.
Champú y agua
- Un champú sin sulfatos para cabello teñido arrastra menos pigmento.
- Agua templada, no caliente: las temperaturas altas abren la cutícula y «sueltan» el color.
- Un aclarado final con agua fría cierra la cutícula y aporta brillo.
Cuidado y protección
Una mascarilla o un acondicionador después de cada lavado restaura la capa lipídica. Usa siempre protector térmico antes del secador o de la plancha: sin él, el cabello teñido se reseca y se abre antes. Los rayos UV y el cloro de la piscina también arrastran el color: en verano protege el cabello con un sombrero y productos específicos.
Qué recomendar para el cuidado en casa
- Champú sin sulfatos y mascarilla para cabello teñido
- Spray protector térmico
- Lavar el cabello con menos frecuencia y no dormir nunca con el pelo mojado
Un cuidado sencillo en casa alarga durante semanas la vida de un servicio de color, y el cliente vuelve por el color, no para reparar daños.